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Guía de Buenas Prácticas Empresariales en Accesibilidad

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Con respecto a otros mecanismos, de información o comunica-

ción, es buena práctica:

Que la cabina disponga de una pantalla electrónica, por enci-

ma del teclado, indicando el número de planta en que se para

el ascensor y los movimientos de subir y bajar que va a reali-

zar. Igual dispositivo debe instalarse en cada planta, al lado

de cada ascensor.

Igualmente, para facilitar el uso a las personas con deficien-

cias visuales, se dispondrá de la información en formato au-

dible, sobre el desplazamiento del ascensor y la acción de las

puertas.

Los mensajes auditivos que se realicen tanto en el interior de

la cabina del ascensor como en cada planta deben oírse con

un tono alto y claro.

Ante averías del ascensor o situaciones de emergencia en el

edificio, se puede instalar un sistema de vídeo en el ascen-

sor, que garantice la comunicación en lengua de signos o por

lectura labial a las personas sordas o con limitaciones para la

comunicación. Otra medida puede ser el proporcionar la in-

formación visualizada en una pantalla.

B. OTROS SISTEMAS DE ELEVACIÓN

En edificios existentes cuando no es posible instalar una rampa

de pendiente adecuada o un ascensor accesible, se pueden pro-

poner soluciones alternativas basadas en la utilización de ele-

mentos y dispositivos mecánicos capaces de garantizar los des-

plazamientos verticales. Estos sistemas pueden ser: plataformas

elevadoras verticales o plataformas salvaescaleras.

Plataformas elevadoras verticales: Es una opción muy efecti-

va cuando se debe superar un nivel. La plataforma debe cum-

plir con las dimensiones mínimas fijadas para los ascensores,

al igual que las especificaciones que le sean aplicables. Los

mandos se podrán accionar desde la silla de ruedas mediante

presión constante.

Plataformas salvaescaleras: Sigue la inclinación de la escalera

que debe tener una anchura mínima, para no ser inutilizada

cuando se despliegue la plataforma. La plataforma dispon-

drá de una pequeña rampa abatible de acceso y de barras

de seguridad, como mínimo de 0,90 m de alto, conectadas al

sistema de seguridad para que la plataforma no se ponga en

marcha hasta que no estén correctamente posicionadas. Los

mandos estarán situados tanto en la plataforma como en las

áreas de embarque/desembarque.

Existen normas técnicas desarrolladas por el Comité Europeo

de Normalización donde se fijan sus requisitos técnicos para

estos sistemas de elevación mecánica, en concreto las normas:

UNE EN 81-40:2009 Reglas de seguridad para la construc-

ción e instalación de ascensores. Ascensores especiales para

el transporte de personas y cargas. Parte 40: Salvaescaleras

y plataformas elevadoras inclinadas para el uso por personas

con movilidad reducida.

UNE-EN 81-41:2011 Reglas de seguridad para la construc-

ción e instalación de ascensores. Ascensores especiales para

el transporte de personas y cargas. Parte 41: Plataformas

elevadoras verticales para el uso por personas con movilidad

reducida.

Cabe destacar que las plataformas salvaescaleras deben insta-

larse en aquellos lugares en los que en su posición de uso no se

impida la utilización segura de la escalera por otras personas

a pie, que en su posición plegada no se reduzca ni la anchura

mínima exigible ni la de cálculo de los elementos de evacuación

(pasillos, escaleras, etc.) y, por último, se deben disponer los me-

dios humanos o técnicos para asegurar que en caso de emergen-

cia no se entorpezca la evacuación. Estas plataformas no pueden

utilizarse para la evacuación del edificio.

En este sentido, cuando la plataforma salvaescaleras se encuen-

tra desplegada debería dejar un espacio libre de al menos 60 cm.

Si esta solución es inviable, se puede admitir que el ancho de la

escalera se ocupe completamente en su uso, por ejemplo en los

siguientes casos:

Cuando el tráfico de la escalera es pequeño.

Cuando existe la posibilidad de un recorrido alternativo, por

ejemplo a través de otra escalera.

Cuando el tramo de la escalera a salvar no es demasiado pro-

longado.

Se debe garantizar que el movimiento de la plataforma salvaes-

caleras en todo su recorrido sea siempre visible por el usuario

a pie, de forma que pueda advertir el peligro. Además, se debe

disponer de señales auditivas durante todo su movimiento que

deben activarse antes de que el movimiento tenga lugar.

NUEVAS TECNOLOGÍAS AL SERVICIO DE LA ACCESIBILIDAD

La personalización de la maniobra que gobierna el movimiento de los

ascensores de un edificio abre infinitas posibilidades a la movilidad.

En el caso de la accesibilidad, al detectarse la necesidad, se modifica la

asignación de prioridades en las instalaciones particularizando el uso

para cada caso.

La detección puede realizarse por pulsación directa sobre el botón des-

tinado a ese fin o pre-programar una tarjeta que será leída a distancia u

ópticamente y que transferirá los datos al sistema.

(Fotografía cedida por Schindler)