Guía de Buenas Prácticas Empresariales en Accesibilidad
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Con el mismo objeto de preservar la continuidad del iti-
nerario, no presentará escalones aislados ni resaltes.
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Iluminación: En todo su desarrollo dispondrá de un nivel mí-
nimo de iluminación de 20 luxes, proyectada de forma ho-
mogénea, evitándose el deslumbramiento. Es buena práctica
reforzar la iluminación en los puntos de cruce con la calzada,
elementos de información y demás elementos de relevancia
para el tránsito del peatón.
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Señalización: Dispondrá de una correcta señalización.
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Se debe garantizar una adecuada orientación durante
todo el recorrido, mediante una completa información
del trazado del itinerario peatonal, permitiendo así la lo-
calización de los posibles destinos.
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Es buena práctica señalizar tanto los itinerarios accesi-
bles como los que no lo son, indicando con anticipación
las alternativas al usuario.
Interacción con los elementos de urbanización
Para diseñar acertadamente los itinerarios peatonales accesibles
se debe considerar también todo lo relacionado con los elemen-
tos de los diferentes servicios (sistema de saneamiento, distribu-
ción de energía eléctrica o de gas, redes de telecomunicaciones,
abastecimiento de agua, etc.) o de la jardinería, que puedan ubi-
carse en los primeros y, en consecuencia, condicionar su calidad
de accesibilidad.
El diseño, colocación y mantenimiento de estos elementos que
deban ubicarse en áreas de uso peatonal garantizarán la accesi-
bilidad, para que no comprometan la seguridad de las personas
con discapacidad en su tránsito por los itinerarios. No presen-
tarán resaltes, ondulaciones, huecos, salientes, ni ángulos vivos
que puedan provocar el tropiezo de las personas, ni superficies
que puedan producir deslumbramientos. La limpieza y las labo-
res de mantenimiento resultan fundamentales para garantizar la
accesibilidad de este tipo de elementos.
Los elementos a tratar más relevantes son: Tapas de registro,
rejillas y sumideros, para los servicios indicados; y los alcorques
para la jardinería.
A. ALCORQUES
El alcorque es una interrupción del pavimento de la acera desti-
nado a albergar las especies vegetales, principalmente arbolado,
con espacio suficiente para captar el agua necesaria.
Su ubicación en la acera no debe comprometer la accesibilidad
del itinerario peatonal, para ello se deben cumplir dos criterios:
•
Su protección debe quedar perfectamente enrasada con el
pavimento circundante, para garantizar la continuidad sin
obstáculos del itinerario peatonal.
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El alcorque debe ser detectado con facilidad, para ello su pro-
tección debe diferenciarse del pavimento.
La protección de los alcorques puede consistir en rejillas (de hie-
rro, de acero galvanizado, de fundición), piezas prefabricadas de
hormigón, adoquines o morteros drenantes. En todo caso, la so-
lución adoptada estará firmemente recibida, respetará el creci-
miento del árbol y permitirá el sistema de riego.
Las rejillas que cubran los alcorques deberán tener unas abertu-
ras con una dimensión que permita la inscripción de un círculo de
1 cm de diámetro como máximo.
Los alcorques realzados con bordillo o cierre perimetral quedan
totalmente excluidos del itinerario peatonal accesible, se trata-
rán como los maceteros y jardineras.
Igualmente, los alcorques abiertos (sin protección) comprome-
ten la accesibilidad, pues provocan tropiezos y caídas, por lo que
no se deben emplear en itinerario peatonal accesible.
B. REJILLAS Y TAPAS DE INSTALACIONES
Las rejillas y tapas de instalación ubicadas en las áreas de uso
peatonal se colocarán cumpliendo los siguientes requisitos:
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Estarán perfectamente enrasadas con el pavimento circun-
dante, sin resaltes distintos a los propios de su textura, para
que no constituyan un obstáculo para la circulación de perso-
nas con movilidad reducida.
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Sus aberturas tendrán una dimensión que permita la inscrip-
ción de un círculo de 1 cm de diámetro como máximo.
Alcorque protegido perfectamente enrasado con el pavimento
circundante. (Fotografía cedida por la Universidad Carlos III)




