Guía de Buenas Prácticas Empresariales en Accesibilidad
30
i•
Cuando el enrejado este formado por vacíos longitudinales
se orientarán en sentido transversal a la dirección de la mar-
cha, de forma que no puedan introducirse las ruedas de las
sillas de ruedas.
•
Su acabado superficial será no deslizante, tanto en seco como
en mojado.
•
Han de ser resistentes al vandalismo.
La recogida de aguas pluviales en los vados se podrá efectuar me-
diante rejillas, siempre que no se coloquen en la cota inferior de
un vado y a menos de 0,50 m de distancia de los límites laterales
externos del paso peatonal, con el objeto de evitar los encharca-
mientos.
5.1.4 Desplazamientos verticales
En los desplazamientos en la zona urbanizada del centro de tra-
bajo pueden existir en su trazado desniveles que deben salvarse
mediante escaleras, rampas o ascensores. Como se debe garan-
tizar la movilidad peatonal hasta la edificación de dicho centro, a
través de los itinerarios peatonales accesibles, estos desniveles
sólo se pueden salvar con ascensores y rampas de ciertas carac-
terísticas. Las escaleras quedan excluidas del itinerario peatonal
accesible, pero serán tratadas ya que forman parte de los itinera-
rios peatonales alternativos.
Garantizar la accesibilidad al centro de trabajo implica la existen-
cia de, al menos, un itinerario peatonal accesible que de servicio a
la zona urbanizada del centro de trabajo.
Las rampas se emplean para salvar pequeños desniveles, ya
que si el desnivel es importante, sería necesaria una rampa de
largo desarrollo. En dicho caso, se obliga a las personas usua-
rias de silla de ruedas a un considerable esfuerzo para supe-
rarla.
Los ascensores se emplean para superar grandes desniveles.
Cada vez es más habitual la instalación de ascensores para faci-
litar la comunicación entre zonas del centro de trabajo, con gran
desnivel entre ellas.
5.1.4.1 Rampas
En un itinerario peatonal accesible las rampas deben cumplir las
siguientes características:
a.
Los tramos de las rampas tendrán una anchura mínima
libre de paso de 1,80 m, una altura libre mínima de 2,20
m y una longitud máxima de 10 m. En el entorno cerca-
no al edificio que no forme parte del espacio público, se
puede aplicar las condiciones que para una rampa esta-
blece el CTE, es decir, una anchura mínima libre de paso
de 1,20 m.
b.
La pendiente longitudinal máxima será del 10% para tra-
mos de hasta 3 m de longitud y del 8% para tramos de
hasta 10 m de longitud.
c.
La pendiente transversal máxima será del 2%, para faci-
litar la evacuación de aguas pluviales.
d.
Los rellanos situados entre tramos de una rampa ten-
drán el mismo ancho que ésta, y una profundidadmínima
de 1,80 m cuando exista un cambio de dirección entre
los tramos; o 1,50 m cuando los tramos se desarrollen en
directriz recta.
e.
Al inicio y al final de la rampa deberá existir un espacio
de su misma anchura y una profundidad mínima de 1,50
m libre de obstáculos, que no invada el itinerario peato-
nal accesible.
En el itinerario accesible se visualiza el paso de peatones, que conduce al
vado peatonal de un único plano, y la rampa exterior con pasamanos a
dos alturas. (Fotografía cedida por Acciona)
Se muestra una rampa para salvar la escalera de acceso. A destacar que
el último peldaño se encuentra en rampa en su parte de conexión con la
plataforma, a la que llega la rampa que va cortando los peldaños de la
escalera. (Fotografía cedida por Grifols)




